El cerebro adolescente y las drogas
por Nircia R. Del Rosario Meléndez
Se dice que la adicción a drogas y alcohol es una enfermedad que suele comenzar entre las edades de 18 a 35 años. Hoy día,  se ha comprobado que los consumidores de sustancias controladas comienzan desde edades más tempranas. En Estados Unidos, el 95% de las personas dependientes a drogas y alcohol comenzaron su uso durante la adolescencia.  La razón para este incremento se debe a que el cerebro de los adolescentes aún no está totalmente desarrollado, lo que los hace vulnerables al consumo de drogas y alcohol.

Las investigaciones científicas del cerebro humano han concluido que éste tarda en desarrollarse a plenitud hasta aproximadamente los 25 años de edad. Los jóvenes no tienen la capacidad suficiente para hacer un juicio  de qué es bueno o qué es riesgoso para su salud. Se encuentran en una etapa de experimentación y diversión. En muchas ocasiones, las drogas son un refugio que les permite escapar de las frustraciones e injusticias de la vida. En la mayoría de los casos, el estado de calma y felicidad que le producen las distintas sustancias dificulta que los jóvenes decidan salir del vicio voluntariamente.


Cuando una persona consume cualquier tipo de droga o alcohol, inmediatamente, se activan los circuitos del cerebro relacionados a la sobrevivencia, como el deseo de comer y de tener relaciones sexuales. Las drogas provocan un aumento de dopamina, relacionada a la euforia y estimulación en el cerebro, produciendo placer. El cerebro recuerda ese sentimiento y lo desea una y otra vez, tornándose así adicto a los narcóticos.

Todos estos datos se muestran en el documental Addiction de la cadena televisiva HBO.

A diario, la sociedad es testigo del impacto económico y social que provoca el  uso de estas sustancias en la población. Las personas mayores de 75 años, usualmente, mueren por ataques al corazón, cáncer,  complicaciones respiratorias, entre otras condiciones. Sin embargo, los jóvenes de hoy están muriendo por el uso y abuso de drogas y alcohol. Esta situación no es justa para ellos como personas, para la sociedad, ni para sus familiares, quienes los esperan en su casa noche tras noche.

Pero  “la ciencia ha demostrado que el cerebro tiene la habilidad de recuperarse de la adicción. Con los avances médicos y tratamientos de conducta, la adicción pronto será aceptada como una enfermedad crónica manejable”, expone el documental.

Para más información sobre el efecto de las drogas y el alcohol en el cerebro humano, así como los posibles tratamientos, puedes alquilar Addiction,  producido en el 2007 por HBO Documentary Films en asociación con The Robert Word Johnson Foundation, The National Institute on Drug abuse y The National Institute on Alcohol abuse and Alcoholism. 
Cortos del documental Addiction de HBO
El profesor Rochelle Schwartz-Bloom de la universidad de Duke, explica acerca de la neurociencia y las drogas
Ediciones pasadas de LaJota...